Apóyanos

Obreros de Hiram Abiff. La Tradición Iniciática (III)

    • X
    • Facebook
    • Whatsapp
    • Telegram
    • Linkedin
    • Email
  • X
  • Facebook
  • Whatsapp
  • Telegram
  • Linkedin
  • Email

En el Libro de la Ley (La Biblia), en Isaías, hay un versículo que nuestra augusta institución toma como una referencia masónica, porque se refiere a un símbolo muy importante, como lo es “La Piedra”. (Is. 28: 16-17), “Por lo tanto, el Señor, el Ser Eterno, dice así: He aquí que yo fundo en Sion una piedra, piedra de fortaleza, piedra angular, escogida, sólidamente cimentada… Haré del derecho un cordel, y de la justicia un nivel”. Las obras del G.A.D.U. son los modelos de la Masonería  Sagrada. En Heb. 11:10: “Porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios”. La Masonería está llena de misterios no comunicados a todos a todos. No todos toman parte del conocimiento, hay que estar cualificado, interiorizar los mensajes de los “Símbolos”, no para conocerlos, si no para “comprenderlos”, para esto hay que practicar el desapego, ser deprendido de todo lo de este plano ilusorio y de fantasía. No todos toman parte del ágape del conocimiento, solo son reconocidos los que comprenden, los que han abierto conciencia, los que aceptan que hay algo más allá de este plano físico, y su ser interior está abierto para recibir la sabiduría.

El sendero espiritual no da conocimiento, solo te transmite sabiduría, que es el medio para comprender el conocimiento y la verdad. El primer paso es “conocerse a sí mismo”, construir nuestro Templo interior, para poder transformar tu entorno. Un Gran Templo si no es construido con virtudes y justicia, no es masónico. La bondad, la compasión, la fraternidad son tan esenciales para una ciudad como su arquitectura. La Torre de Babel tuvo confusión entre los constructores y obreros, por el poder, la ambición desmedida, querían ser como dioses, por lo tanto se les hizo un velo en la conciencia, y al estar cerrada no entendían el por qué y el para qué de la obra. Se alejaron de lo Divino. No reinaban los principios de una verdadera Masonería: sabiduría, fuerza, belleza, virtudes y bondad dentro de sus corazones.

El masón construye con su conciencia puesta en el G.A.D.U. El masón busca una ciudad no hecha por la mano del hombre, aunque su conciencia siga velada, demuestra que existen misterios que todavía no le son revelados. La Masonería es una augusta institución espiritual que se comunica con “Símbolos” y busca la comprensión de la verdad hacia el sendero de la Luz. Tiene defectos, pero solo visibles a los que transitan dentro de ella. Sus reuniones las realiza en Templos erigidos a la Sabiduría. Somos constructores de nuestro templo interior y a la vez del Templo Exterior para la sociedad que quiere transformar en algo más justa y virtuosa, subsiste gracias a los constructores que son a la vez piedras angulares de los templos: es el único edificio bien concebido. Nuestros templos están hechos con verdaderos maestros iniciáticos, solos poseedores de la palabra verdadera de pase. A la construcción no entra el que quiere, si no el que puede y está cualificado. Nuestras virtudes nos protegen de caer en las bajas pasiones, el corte de las piedras nos enseña que el arte y la arquitectura superan las dificultades. Nuestro ser interior es un lugar santo y sus virtudes son sagradas. Nuestro templo interior se construye sin ruidos de martillo, cincel, ni picos ni palas, pareciera que las piedras previamente ya están talladas, nosotros somos el templo el cual construimos día a día, y cada vez que nos desviamos de nuestras virtudes, también reconstruimos día a día con la práctica del silencio, la meditación y la obediencia a nuestros principios Iniciáticos. La Luz en nuestro templo, es la Luz para el mundo, porque es lo que reflejamos con nuestras virtudes. Cuando entramos a nuestro templo interior, buscamos el Ara o Altar para orar (hablarle al G.A.D.U.) y a meditar (escuchar la palabra del G.A.D.U.) con la intencion de reconstruir nuestro templo que lo hemos bombardeado con nuestras bajas pasiones, nos encontramos en la lucha con nuestros opuestos, la ley de la dualidad, entre lo interno y lo externo, pero un maestro debe trascender la dualidad con su conciencia elevada, no importa que falle, de la tempestad se vuelve a la calma. Es la forma para sentir la realidad del ser.

Toda esta tradición que nos enseña el mensaje de los Símbolos en la masonería, solo es verdadera si es vivida y comprendida. La masonería es una Institución que enseña el pensamiento inmutable, mensajes de esferas superiores, de los estados primigenios. El que no conoce y comprende la masonería la concibe como una escuela de superación personal, moralista, que lejos están de su objetivo principal: abrir conciencia y ser libres. Hay demasiados curiosos que se iniciaron en la masonería, y no la comprenden aunque pasen muchos años, e incluso con su comprensión moralista, no los hacen mejores personas. El sendero iniciático es una vía hacia el estado primigenio, lugar que perdió el día que el ser humano cerro su conciencia, y deambula por este plano físico con un velo en su conciencia, que solo percibe la fantasía, la ilusión y desea quitarse el velo por medio del conocimiento metafísico. El sendero iniciático es el camino hacia la Luz.

 

El periodismo independiente necesita del apoyo de sus lectores para continuar y garantizar que las noticias incómodas que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. ¡Hoy, con tu apoyo, seguiremos trabajando arduamente por un periodismo libre de censuras!

Apoya a El Nacional